domingo, 26 de agosto de 2018

El nuevo ranking del turismo de América 2017

Con frecuencia suelo presentar los rankings de la demanda y preferencia de los turistas del  mundo que visitan los países de América. Como bien sabemos, a lo largo de los años, los turistas y viajeros cambian en sus enfoques de viajes y gastos sea por un efecto de marketing, mejores precios o productos verdaderamente innovadores. Por tanto, las ubicaciones también  cambian de lugar como en el viejo juego de las sillas. Al final, alguien se queda sin la suya.

De acuerdo a los últimos resultados publicados hace muy poco por la OMT, hemos observado algunos hallazgos significativos que analizaremos brevemente habida cuenta que los 10 actores en juego han desarrollado diversos roles en el tiempo sea por que ascienden en la escalera, otros bajan, otros son desplazados, otros entran por primera vez u otros se mantienen firmes.

Para conocer mejor las ubicaciones les presento el ranking 2017 del que vertiremos nuestros puntos de vista.

Top-ranking 2 017 de arribos.
Principales destinos turísticos de América
(Visitantes que pernoctan)

Ubicación
América
Llegadas en millones
1
Estados Unidos
82
2
México
39.3
3
Canadá
20.7
4
Argentina
6.6
5
Brasil
6.5
6
Chile
6.4
7
R. Dominicana
6.1
8
Cuba
4.7
9
Perú
4.03
10
Colombia
4.02
       Fuente: Barómetro OMT del Turismo Mundial. Junio del 2018.

Veamos los tres primeros. Se mantienen  firmes en sus posiciones hace décadas en las que Estados Unidos ha mantenido una hegemonía indiscutible siguiéndole los pasos pero  bastante distanciado México. En este escenario, Canadá ha mantenido su honroso tercer lugar  sin despeinarse.

El segundo tercio: Argentina, Brasil y Chile es novedoso. El cuarto lugar siempre ha sido propiedad de Brasil. Pero esta vez, ha resignado la quinta plaza. Una explicación simple es porque el río de la Plata tiene una cotización favorable respecto del dólar para los turistas que viajen a ese país. Sin embargo, el caso de Chile es sorprendente al haber ascendido en los últimos años en forma rápida debido  a las enormes facilidades de ingreso de los visitantes de Argentina hacia Chile para hacer compras.

El último pelotón lo encabeza República Dominicana, otrora gran jugador ahora en la séptima posición, desplazado por Chile. Pero los últimos tres: Cuba, Perú y Colombia se baten en una lucha sin cuartel debido a que sus ubicaciones están muy cercanas, especialmente Perú con Colombia.

Es bueno decir que Colombia no existía en el mapa del turismo americano en las últimas dos décadas y ahora irrumpe pisándole los pies a Perú en una arremetida sin precedentes no obstante la situación de violencia que ha vivido  nuestro vecino y que ahora ha cambiado.

Lecciones para Perú: Su novena ubicación en el ranking es un halago fruto del trabajo de todo el colectivo sin excepciones y que hay que reconocer a pesar de los tirapiedras. Nunca estuvimos allí por lo que es un deber de todos mantenernos en esa plaza, no decaer  sin que  nos desplacen y más bien ascendiendo a una octava plaza. Sería un logro para el bicentenario. 



domingo, 15 de julio de 2018

Y la productividad en turismo ?

Editorial: El otro sendero

No hay ruta hacia el desarrollo que no pase por mejoras de productividad.

EDITORIAL

Editorial El Comercio
La productividad del Perú es de las más bajas de la región
Si hubiera que elegir un solo concepto económico que sea tan fundamental como poco conocido, ese es sin duda la productividad. Mientras otras variables económicas que en ocasiones no son sino caminos para alcanzar una mayor productividad (por ejemplo, la infraestructura, la informalidad, la estabilidad macroeconómica, entre tantas otras) ocupan titulares y reflectores, a la productividad difícilmente se le concede el protagonismo que merece. Esto a pesar de ser el fin último tácito de tantas políticas y esfuerzos.
La advertencia no es para menos. Más allá de los arreglos institucionales, de tendencias u orientaciones económicas, no hay país que haya logrado desarrollarse sin mejoras en sus indicadores de productividad general. Ese es quizá uno de los pocos hechos en que una ciencia tan plagada de medias verdades como la economía ha logrado ponerse de acuerdo. 
Para ser claros, la productividad no es sino una medida del buen uso de los recursos disponibles para producir, sean estos horas trabajadas, equipos, maquinaria, terrenos o una combinación de todos. Es, en otras palabras, producir más bienes y servicios que la gente valore utilizando igual o menos esfuerzo y costos. Y en este aspecto tan básico y fundamental, el Perú parece haber mejorado muy poco.
De acuerdo con un reciente trabajo presentado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la productividad total de factores del Perú en los últimos 45 años cayó, en promedio, 0,3%. El decrecimiento de la productividad contrasta con las expansiones de otros países de la región andina como Bolivia (+0,1%), Colombia (+0,2%) y Ecuador (+0,7%). Si bien este promedio de cuatro décadas y media esconde ciclos pronunciados de crecimiento y de contracción, y que la metodología puede estar sujeta a escrutinio, el mensaje final para el Perú es claro: el avance ha sido exiguo.
Según el documento, “en una perspectiva internacional, la crisis actual de Venezuela se compara muy de cerca con la del Perú, que solo recuperó el nivel de productividad que tenía antes de la crisis 26 años y un boom de commodities después”, en referencia al descalabro de la economía nacional entre 1987 y 1990. En parte por eso, el peruano promedio trabaja hoy más horas que el trabajador típico de la zona OCDE, pero su productividad laboral es 60% menor.
El problema toma una dimensión aun mayor cuando se habla de la zona rural. Aproximadamente uno de cada cuatro peruanos está vinculado a la actividad agropecuaria, pero la productividad por trabajador en el sector es la mitad de la de Colombia, un tercio de la de Brasil, un séptimo de la de Argentina, y un treintavo de la de Canadá. Al margen de las transferencias y buena voluntad que puedan tener los gobiernos de turno, los altos índices de pobreza en el agro serán imposibles de revertir mientras su productividad siga en niveles tan bajos. En la última década esta ha subido gracias a mejoras en conectividad, acceso a mercados y a capital, y ciertas mejoras tecnológicas, pero el camino por delante aún es largo.
No menos larga, obviamente, es la agenda pendiente nacional para un verdadero impulso de la productividad en el largo plazo. Esta va desde infraestructura hasta educación, pasando por salud, mercado laboral e incluso el sistema de justicia. Con una lista tan extensa uno podría estar tentado a preguntarse por dónde empezar, y la respuesta es simple: definiendo un norte común hacia dónde encaminar esfuerzos que parecen hoy dispersos y poco eficaces. Y mientras antes descubramos que ese norte común se llama productividad, mejores chances tendremos.
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Y nosotros agregamos que el sector turismo, hotelería y gastronomía requieren urgente pasar por un proceso de productividad que parte precisamente por la capacitación  en forma de cursos, seminarios, foros, diplomas, títulos, certificaciones para producir más. El que más sabe, más produce. 

sábado, 12 de mayo de 2018

Un mirada a los hospedajes del Perú


Hasta fines del 2017 el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo había registrado oficialmente 21461 establecimientos de hospedaje en todo el país con una marcada tendencia de hostales de 3, 2 y 1 estrellas. Los hoteles, por su envergadura y cantidad son los menos en el esquema general. Los albergues ocupan un lugar poco importante en la composición general de los hospedajes del Perú.

Esta diversidad muestra que la estructura actual de hospedajes es ampliamente tradicional no habiéndose aún iniciado el camino de la diversificación hacia los denominados alojamientos extra hoteleros.

Por ejemplo, el conjunto de Albergues Juveniles y Ecolodges alcanzan una ínfima participación. En el caso de los Hostales de dos estrellas, pensamos que no deberían formar parte del sector puesto que en una gran mayoría están dedicados a fines distintos del alojamiento propiamente dicho; por el contrario, no aportan en nada con nuestra actividad ocasionando una alta carga de responsabilidad administrativa de la autoridad gubernamental. Su ubicación podría estar mejor en los gobiernos locales.

Región
Establecimientos
Habitaciones
Camas

Amazonas
298
4133
6474

Ancash
837
10938
19113

Apurímac
557
4948
7852

Arequipa
1456
16874
30163

Ayacucho
436
4896
8220

Cajamarca
730
10731
17345

Callao
256
3792
6827

Cusco
1989
24897
46640

Huancavelica
157
2141
3260

Huánuco
514
6937
10740

Ica
829
12654
22575

Junín
1180
14606
23845

La Libertad
1066
12905
22581

Lambayeque
594
9331
13978

Lima Metropolitana
4483
59239
104803

Lima Provincias
999
10689
19668

Loreto
708
8416
13762

Madre de Dios
281
4217
7135

Moquegua
220
2684
4744

Pasco
302
3782
5989

Piura
919
11081
19507

Puno
760
9444
16697

San Martín
722
10002
16145

Tacna
503
6487
12153

Tumbes
208
3330
7131

Ucayali
457
5885
9258

TOTAL
21461
275039
476605




DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

El desarrollo de los hospedajes a lo largo y ancho del país ha seguido un curso peculiar; por lo general, la concentración de los hospedajes que el Perú oferta, ha sido en los mismos destinos tradicionales de siempre, razón por la cual en algunos departamentos existe una gran capacidad de recepción, en tanto que otras zonas ésta es mucho menor. Sin embargo, vale la pena decir también que esta proporción ha ido disminuyendo paulatinamente debido a la fuerte inversión en hospedajes realizada en los últimos años.

Sólo entre Lima Metropolitana y Cusco se concentra el 30% de los hospedajes, muestra inequívoca que la demanda es determinante para que esa proporción se produzca en tales niveles. Pero también debemos de señalar que los alojamientos en los hospedajes del Perú, concretamente en los de 2 estrellas, no son necesariamente utilizados para fines turísticos, pues las motivaciones de los viajeros son tan diversas como difíciles de escudriñar no obstante su declaración al momento de registrarse.

Conforme los usuarios de un hospedaje ingresan a un establecimiento de mayor categoría en el número de estrellas, es más creíble su condición de turista. Por tanto, es más difícil hacer una investigación de mercado en los hospedajes en general con el fin de identificar quién es un viajero real. La distribución geográfica hasta el 2017 se expresa así:

1.   Lima                        20.8 %
2.   Cusco                        9.2 %
3.   Arequipa                   6.7 %
5.   Junín                         5.4 %
4.   La Libertad               4.9 %    
       
Es interesante anotar que algunos departamentos como Tumbes y Huancavelica tienen el 0.9 % y 0.75 respectivamente de la capacidad instalada total teniendo un alto potencial comercial, económico y turístico. El crecimiento de hospedajes ha quedado desairado por el hecho que durante años se ha venido explotando casi unilateralmente el atractivo cultural, dejando de lado otras alternativas en materia de inversión que bien han podido diversificar nuestra oferta de alojamiento por un nuevo producto.

Sin embargo, bueno es subrayar que el crecimiento de la oferta de hospedajes ha sido francamente inusitado, pues en el 2 000 teníamos 6339 establecimientos y en el 2 017 alcanza a 21461 entre  registrados y no registrados. Buena parte de la diferencia, unos dos tercios,  corresponde a los hostales de 2 estrellas que se han popularizado notablemente por la facilidad en su inscripción ante la autoridad turística. Estimamos que el tercio restante son inversiones del sector turismo en negocios de 3, 4 y 5 estrellas.
Las inversiones a las que hacemos referencia han sido tan interesantes que las grandes marcas y cadenas internacionales le han echado el ojo al  Perú, haciendo que la operación hotelera se vuelva altamente competitiva. Anotamos algunos casos como Holiday Inn, Meliá, Double Tree, Sofitel, Sonesta, Sheraton, Marriott, Swisshotel, Atton y Westin además de otras marcas que sin duda seguirán llegando.   

En nuestro entender, las inversiones más alentadoras que se han producido en los últimos años son aquellas efectuadas por muchísimas iniciativas de peruanos que se han lanzado para poner en el mercado sus hotelitos u hostalitos con renovado éxito, casi todos con tecnología de punta, personal calificado, bastante aceptación y niveles de satisfacción por sus usuarios.

Este texto aparecerá en el libro Introducción al Turismo. 12da. Edición de inminente salida.